
Llamada por Eugenio d´Ors la Capilla Sixtina del arte castellano, la capilla de los Benavente se encuentra en la iglesia de santa María de Medina de Rioseco (Valladolid) y fue un encargo de don Álvaro de Benavente en 1544, teniendo carácter funerario. Se levantó en el lugar que ocupara la sacristía de la iglesia y se dedicó a la Concepción de la Virgen.
Restaurada recientemente, la capilla destaca sobre todo por su decoración escultórica, concretamente la realizada por los hermanos Corral de Villalpando, Juan de Juni y Esteban Jordán entre otros artistas.
Los Corral eran tres hermanos oriundos de Villalpando, Zamora, y formados probablemente en Italia. De ellos dice Cristóbal de Villalón en 1539: "los cuales en este arte de labrar el yeso admiran tanto los hombres, que comparado con su obra lo viejo parece ser digna de burla la antigüedad". Precisamente, en yeso realizan dos de los hermanos, Jerónimo y Juan, la decoración de la capilla de los Benavente, en concreto escenas del Génesis, del Juicio Final y planetas y virtudes en la bóveda. Las figuras están policromadas y doradas y su estilo acusa un fuerte manierismo.
De izquierda a derecha aparecen: Adán y Eva probando el fruto del Árbol de la Ciencia, la creación de Eva a partir de la costilla de Adán y la expulsión del Paraíso con la Muerte como un esqueleto que toca una vihuela.
Eva (detalle)
Dios Padre (detalle)
Adán (detalle)Por otro lado, Juan de Juni comenzó y Esteban Jordán concluyó , entre otros escultores, el retablo de la capilla, contratado en 1557, tres años después de la muerte de Álvaro de Benavente, y dedicado a la Virgen como intercesora, de cuya vida y la infancia de Cristo se narran diferentes episodios como el abrazo de san Joaquín y santa Ana en la Puerta Dorada. Completan la decoración escenas de la Pasión, virtudes, Padres de la Iglesia y evangelistas.
Detalle del retablo. En el centro, en el primer cuerpo, el Abrazo en la Puerta Dorada; en el segundo, la Inmaculada, ambas esculturas de Juan de Juni. El programa iconográfico, en su conjunto, nos habla del Ciclo de Salvación, desde el Pecado Original hasta la llegada y sacrificio de Cristo para redención del hombre, pasando por la concepción inmaculada de la Virgen, intercesora de la humanidad ante Dios. El ciclo concluiría con la representación del Juicio Final, situado encima del retablo.







9 comentarios:
Sin duda una obra imponente digna de ir a visitar.
Un saludo.
Buenas tardes, Carolus II. Sí, es toda una joya. La verdad es que la población de Medina de Rioseco tiene auténticos tesoros del Renacimiento español.
Quedo impresionada por esta capilla, sofonisba, y por su blog. Me quedo aquí. Saludos cordiales.
Me ha encantado esta entrada, debe ser una delicia esta capilla. Queda apuntada para un próximo viaje a tierras castellanas. Un cordial saludo.
Medina de Rioseco tiene la suerte de contar con varias iglesias que, de una en una serían consideradas un tesoro por las riquezas artísticas que poseen, por lo que no digamos en su conjunto. Recuerdo todas ellas por su deslumbrante magnificencia tanto en arquitectura, retablística, escultura y pintura.
Un besazo
Una capilla magnífica.
Dan ganas de ir a visitarla. Apuntada queda para el próximo viaje...
Un saludo!
Desde Valladolid hice una excusión, ex profeso, a Medina de Rioseco, principalmente porque conocía de la existencia de esta capilla, que es impresionante; y en parte por una cortísima historia, que ya he contado en mi blog, de una familia que vivió allí durante la invasión francesa: tenían por apellido Saelices y se dedicaban a la fabricación de dentaduras. María Luisa de Parma, fea, pero coqueta se había hecho hacer una. Cuando los reyes españoles estaban en Bayona, engañados por Napoleón, el emperador y Josefina les ofrecieron una comida. Josefina, mellada, como debía ser costumbre en la época, se interesó por la dentadura de la reina española y pidió las señas para encargar otra para ella; pero el encargo no llegó a realizarse, porque el general francés LaSalle, que rondaba por Medina de Rioseco, conquistando España para Napoleón, saqueó la ciudad, asesinando a casi todos sus habitantes. Ningún Saelices sobrevivió y Josefina siguió mellada.
Me ha gustado encontrar tu sitio. Volveré. Saludos.
Simplemente maravilloso!!
Sigo tu blog!!
ESTUVE AYER EN LA CAPILLA DE BENAVENTE.
Impresionante esta Capilla Sixtina de Castilla.El Juicio Final, la Creación y la muerte tocando la guitarra celebrando la expulsión del paraíso de Adán y Eva, el Infierno,El carro dela muerte, el tetramorfos, los profetas, los planetas, las virtudes las estrellas... Una gozada...
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