

Diana y Calisto y Diana y Acteón
Las siguientes poesías que llegaron a Madrid fueron Diana y Calisto y Diana y Acteón, historias datadas en 1556-1559 y que fueron añadidas con posterioridad a la idea inicial del encargo, de 1550. De nuevo, son concebidas como pareja, teniendo en común, además de la diosa protagonista, el tema, el formato y una composición similar.
Ambas poesías narran el castigo infligido por parte de Diana a dos personajes, la ninfa Calisto y el cazador Acteón. Calisto había sido seducida por Zeus, quien para este fin había adoptado la apariencia de la propia diosa de la caza. Como consecuencia de esta unión, la ninfa había quedado embarazada, lo que constituía una falta muy grave entre las seguidoras de la diosa. Finalmente fue descubierta y expulsada, convirtiéndola Juno en osa. Tiziano recoge el momento en que Diana, en un ademán más propio de un juez que de una diosa, expulsa a la ninfa.
En el caso de Acteón, este joven, durante una cacería, descubrió a la diosa bañándose en el bosque. Diana, furibunda por su osadía, convierte al joven en ciervo, al que despedazan los perros de Acteón, incapaces de reconocer a su amo. El momento del descubrimiento de la diosa y su séquito de ninfas tomando el baño es el escogido por el pintor veneciano.
En definitiva, de nuevo, el papel protagonista lo ostenta la belleza femenina.
Actualmente estas obras se encuentran en la National Gallery de Edimburgo.






7 comentarios:
Pobre Cadmo, madame. Que culpa tenía el pobre hombre de pasar por allí justo cuando la diosa se bañaba? Si una diosa no quiere ser vista, no deberia bañarse en el bosque a la hora en la que los caballeros salen de cacería, no cree?
En cualquier caso, la historia fue inspiracion de una bellisima pintura.
Buenas noches, madame
Bisous
Uy madame, es Acteón, no Cadmo. Cadmo era su abuelo... Ya está corregido. Pues sí, en parte era inocente, pero en parte no, pues miró a la diosa... En cualquier caso, el castigo fue desproporcionado.
Un saludo
Hermosas pinturas. El tema ktològico fue siempre uno de los favoritos de los Austrias para decorar las estancias de sus diversos palacios. Sin duda, un precedente de las que realizarà el Dios de la pintura, Diego Velàzquez.
Un saludo.
Como no podía ser de otro modo... Me refiero, esto es, a la protagonista de estas obras: la belleza femenina...
En fin, maravillosa esta segunda entrega de las poesías que Tiziano compuso para Felipe II... Claro que a Calisto y Acteón no debieron parecerles tal, en función de lo mal parados que salieron de sus encuentros con la divinidad...
Anotadas quedan, pues, en mi cuaderno de viaje el Diana Y Calisto y el Diana y Acteón...
Que tengas una muy leve y feliz jornada.
Buenos días.
Que grande Tiziano. Como interpreta de manera tan sensual y sugerente el desnudo femenino y el mundo mitológico. Y cómo pudo gustar tanto estas "poesías" a un rey tan sobrio y contrarreformista como Felipe II. Seguiremos estando atento a las obres del genial veneciano. Saludos desde ArteTorreherberos.
Por cierto, ¿estarían estas pinturas en la famosa sala de desnudos de disfrute únicamente real?
Un besito
Hola Carmen, sí estuvieron allí y luego en la Sala Reservada del museo del Prado (las actuales salas 66-69 de la planta baja, donde últimamente estaban las Pinturas Negras de Goya).
Un saludo
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