La iglesia del Salvador de Úbeda es uno de los proyectos más importantes e interesantes de todo el siglo XVI español, no sólo debido al artífice de su encargo, Francisco de los Cobos, sino también desde un punto de vista arquitectónico e iconográfico.Francisco de los Cobos y Molina (1477-1547), oriundo de Úbeda, hombre de confianza de Fernando el Católico, secretario de Carlos V, comendador de Castilla y Caballero de la Orden de Santiago entre otros títulos, encargó al arquitecto y escultor Diego de Siloe un proyecto para la que habría de ser la iglesia en la que se enterraría de los Cobos y su familia. Andrés de Vandelvira y Alonso Ruiz serían los maestros canteros responsables de la materialización de la obra.
Los padres del Secretario del Emperador ya habían encargado la construcción de una capilla funeraria en otra iglesia de Úbeda, hoy desaparecida, pero probablemente, considerándola de los Cobos modesta para su persona y cargos, decidió levantar una iglesia de nueva planta en lugar de contentarse con una sola capilla. Así, en 1535 consiguió el permiso del papa Paulo III y un año después Siloe realizaba el proyecto.
Arquitectónicamente, se trata de una iglesia de una sola nave y capillas en los laterales, con una cabecera circular. Andrés de Vandelvira mantendría la mayor parte del proyecto, si bien introduciría una importante novedad: una sacristía en el lado noreste, rompiendo así la simetría de la planta primigenia.

La planta de la iglesia ha sido relacionada con obras italianas como la Annunziata de Florencia, pero sin duda Siloe tenía en la cabeza su propio proyecto para la catedral de Granada, de cuyas obras se encargaba en estos años. La catedral de Granada también tenía carácter funerario, de ahí que Siloe optase por una cabecera circular en la que situar el Santísimo y las estatuas orantes de los difuntos en adoración perpetua. La planta centralizada o circular siempre ha estado vinculada a los lugares de enterramiento (destacan como ejemplos el mausoleo de Augusto en Roma o la capilla del Santo Sepulcro en Jerusalén).
De este modo, en la cabecera del Salvador de Úbeda, se encontrarían los sepulcros de Francisco de los Cobos y su familia, sepulcros que sin embargo finalmente no se colocaron y cuyos sitios ocupan hoy altares.
Pero no sólo la planta de la iglesia tiene un simbolismo, sino que la decoración de la misma presenta una complejo programa iconográfico del que nos ocuparemos en la siguiente entrega.
Los padres del Secretario del Emperador ya habían encargado la construcción de una capilla funeraria en otra iglesia de Úbeda, hoy desaparecida, pero probablemente, considerándola de los Cobos modesta para su persona y cargos, decidió levantar una iglesia de nueva planta en lugar de contentarse con una sola capilla. Así, en 1535 consiguió el permiso del papa Paulo III y un año después Siloe realizaba el proyecto.
Arquitectónicamente, se trata de una iglesia de una sola nave y capillas en los laterales, con una cabecera circular. Andrés de Vandelvira mantendría la mayor parte del proyecto, si bien introduciría una importante novedad: una sacristía en el lado noreste, rompiendo así la simetría de la planta primigenia.

La planta de la iglesia ha sido relacionada con obras italianas como la Annunziata de Florencia, pero sin duda Siloe tenía en la cabeza su propio proyecto para la catedral de Granada, de cuyas obras se encargaba en estos años. La catedral de Granada también tenía carácter funerario, de ahí que Siloe optase por una cabecera circular en la que situar el Santísimo y las estatuas orantes de los difuntos en adoración perpetua. La planta centralizada o circular siempre ha estado vinculada a los lugares de enterramiento (destacan como ejemplos el mausoleo de Augusto en Roma o la capilla del Santo Sepulcro en Jerusalén).
De este modo, en la cabecera del Salvador de Úbeda, se encontrarían los sepulcros de Francisco de los Cobos y su familia, sepulcros que sin embargo finalmente no se colocaron y cuyos sitios ocupan hoy altares.
Pero no sólo la planta de la iglesia tiene un simbolismo, sino que la decoración de la misma presenta una complejo programa iconográfico del que nos ocuparemos en la siguiente entrega.






3 comentarios:
Me he permitido la libertad de robaros la dirección de vuestro blog para colocarla en el mío y hacerme seguidora de todo lo que nos contéis a partir de ahora. Me declaro fiel admiradora de la España del siglo XVI, así es que me temo que tenemos intereses y gustos comunes.
Un saludo
Nos deja usted en ascuas, madame.
Aguardo impaciente la explicacion sobre ese complejo programa iconografico que, por lo que voy conociendo sobre usted, sé que nos sorprendera.
Buenas noches
Bisous
CARMEN, encantada de que me robes la dirección del blog, sólo espero que sea de tu agrado.
Un saludo
MADAME, espero que el programa iconográfico cumpla sus expectativas. A mí personalmente me parece fascinante comprobar cómo lo que se representa en los edificios tiene una razón de ser más allá de lo que simplemente vemos.
Un saludo
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